Meditación con un alimento
Esta práctica te invita a parar, observar y conectar con el acto de comer desde la conciencia.
En nuestro día a día, muchas veces comemos de forma automática, sin prestar atención al alimento, al sabor ni a las sensaciones que aparecen. Esta meditación te ayudará a reconectar con el momento presente y con tu cuerpo.
Puedes realizar esta práctica con cualquier alimento: una fruta, un fruto seco, un trozo de chocolate o cualquier alimento que elijas de forma consciente.
Busca un lugar tranquilo, siéntate, observa el alimento, su forma, su textura, su olor, y poco a poco llévalo a la boca prestando atención a cada sensación.
Esta práctica no busca cambiar lo que comes, sino cambiar cómo lo comes.